Nuestra historia
Una casa pensada para quienes buscan más que un techo
Calmoria nació del deseo de construir un lugar donde la vida cotidiana fuera más tranquila, más verde y más compartida.
← Volver al inicioQuiénes somos
La historia de Calmoria
Calmoria abrió sus puertas en Bogotá con una idea sencilla: que vivir acompañado no tiene por qué significar perder la calma. La casa surgió de la inquietud de sus fundadores, Mariana y Felipe, quienes después de años viajando por distintas ciudades notaron que los mejores lugares donde habían parado tenían algo en común: jardines, mesas compartidas y gente que se miraba a los ojos.
Lo que comenzó como una casa con tres habitaciones disponibles para huéspedes de paso fue creciendo poco a poco. Hoy Calmoria es una residencia establecida en el barrio El Chicó con una comunidad activa, un jardín bien cuidado y planes que van desde una visita de tarde hasta una estancia mensual completa.
Nuestra apuesta sigue siendo la misma: hacer que el tiempo aquí se sienta distinto. Sin apuros. Con buen café, plantas que acompañan y vecinos con quienes vale la pena conversar.
Nuestra misión
Ofrecer un espacio residencial donde las personas encuentren descanso, compañía y verdor en el corazón de Bogotá, sin renunciar a su privacidad ni a su ritmo propio.
Nuestra visión
Ser una referencia en hospitalidad residencial en Colombia: un lugar donde las personas quieran quedarse, volver y recomendar a quienes más quieren.
Nuestros valores
- Calma y respeto por el ritmo de cada persona
- Hospitalidad genuina y sin formalismos
- Cuidado del entorno y de los espacios verdes
- Comunidad abierta y diversa
El equipo
Las personas detrás de Calmoria
Un grupo pequeño con mucho cariño por lo que hacen.
Mariana Vargas
Cofundadora y anfitriona
Paisajista de formación y anfitriona de vocación. Mariana diseñó los jardines de Calmoria y da la bienvenida a cada huésped que llega por primera vez.
Felipe Castellanos
Cofundador y gestor
Con experiencia en hotelería y gestión de espacios comunitarios, Felipe se encarga de que cada detalle operativo en Calmoria funcione bien y con calma.
Lucía Montoya
Coordinadora de comunidad
Lucía organiza el calendario de actividades y se asegura de que los residentes nuevos se integren con facilidad. Su puerta siempre está abierta.
Cómo cuidamos el espacio
Nuestros estándares de hospitalidad
Cada aspecto de la vida en Calmoria está pensado para que te sientas bien, seguro y en confianza.
Limpieza diaria
Las áreas comunes se limpian y ordenan cada mañana. Las habitaciones reciben servicio de limpieza según el plan contratado, con productos respetuosos con el entorno.
Seguridad del lugar
Acceso controlado con llave y código personal. Iluminación exterior nocturna y equipo de primeros auxilios disponible en áreas comunes.
Cuidado del jardín
Un jardinero visita la casa dos veces por semana. Los residentes interesados pueden participar en las mañanas de jardinería y aprender sobre las plantas del lugar.
Calidad alimentaria
Las comidas compartidas se preparan con ingredientes frescos de proveedores locales. Se contempla dieta vegetariana y se informa sobre alérgenos comunes.
Privacidad de datos
La información personal de huéspedes y residentes se maneja con discreción y conforme a la normativa colombiana de protección de datos (Ley 1581 de 2012).
Convivencia respetuosa
Contamos con un reglamento interno claro que promueve el respeto mutuo, el silencio nocturno y el uso cuidadoso de los espacios comunes.
Sobre nosotros
Hospitalidad residencial en Bogotá
Calmoria es una residencia y casa de huéspedes ubicada en el barrio El Chicó de Bogotá. Nos especializamos en ofrecer estadías de corta y mediana duración con un enfoque en la calidad de vida, el entorno natural y la vida compartida. Nuestra propuesta va más allá del alojamiento: es un espacio donde las personas se quedan porque se sienten bien, no solo porque tienen donde dormir.
Trabajamos con tres modalidades de estancia: el Pase de Día al Jardín para quienes quieren explorar el espacio sin comprometerse; la Estadía Corta al Jardín para visitas de varios días; y la Residencia Mensual para quienes buscan un hogar temporal en la ciudad. Cada opción incluye acceso a los jardines, las áreas comunes y la calidez del equipo anfitrión.
Bogotá es una ciudad grande y a veces agotadora. Calmoria existe para ofrecer un contrapunto: un rincón tranquilo, con plantas, buenos vecinos y una mesa donde siempre hay espacio para alguien más. Si buscas un lugar donde quedarte mientras exploras la ciudad, trabajas por un tiempo o simplemente necesitas un cambio de ritmo, nos alegra mucho que hayas llegado aquí.
¿Te gustaría conocer la casa?
Escríbenos y con mucho gusto te contamos cómo es la vida aquí.
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